sábado, 28 de noviembre de 2009

Los días solos pasan


Hoy el calendario marca un día que no reconozco, ayer era un dígito menor...

En el espejo empecé a notar unos cuantos años encima ¡No muchos!... pero los suficientes como para entender que ya son más de los que tenía en cuenta...

Mi mente se agota rápidamente y mis pensamientos cada vez lucen mas vagos y frustrados, llenos de anhelos que ahora comprendo que no se podrán alcanzar...

No ha pasado tanto tiempo desde que lloraba por reír, ahora lloro esperando reír... ¡No es fácil ser niño! Mucho menos adulto ¿Madurez? Aún siendo grandes no se es conciente de los sueños, seguimos anhelando y seguimos buscando más... ¡Claro! Seguimos siendo humanos, es parte de la naturaleza querer un poco, desear, buscar, encontrar algo mejor de lo que tenemos.


¿Existe algun error? ¡No! Solo que el tiempo se va largando a pasos agigantados dejándonos mirando muros de concreto que nos encierra en vejez, y llorando en desesperanza... nos vamos dando cuenta que entre mas creemos hacer menos gozamos la vida al volvernos productores, un simple objeto productor, nos volvemos tontos a las emociones y fingimos ser racionales, para después darnos cuenta que la razón jamás nos hizo concientes de que nos vamos como arena sobre las manos, y que solo aceptando el final, se comprende que los días solos pasan, y nos queda esperar, anhelando y soñando, quizá lamentando lo que no pudimos alcanzar.


Hoy se me fue otro día, y detesto el reloj, pues aún cuando el número sea bajo o alto, marca una hora que nos recuerda que se hace tarde, de pronto lo vemos recorrer dos veces el mismo camino, y la noticia narra que otro día ha muerto... los días solos pasan, se van acabando y al final nos quedamos mirando que nada es como ayer...